Los niños españoles tenemos un bello recuerdo, por lo menos los que tenemos cierta edad; de la mañana del seis de enero, cuando en nuestras casas aparecían los regalos que sus Majestades los Reyes Magos de Oriente habían dejado a lo largo de aquella noche. En la tarde del cinco, muchos les habíamos salido a esperar en majestuosas o humildes cabalgatas que recorrían las calles de nuestras ciudades y pueblos, llenando, entonces, muchas veces, nuestros bolsillos de caramelos. Muchos volvemos a ser niños en esas fechas esperando su llegada, ayudando a nuestros hijos a escribir sus cartas y nos volvemos a ver más jóvenes o niños en la mañana del seis de enero contemplando sus ojos, sus sonrisas, oyendo sus gritos.
Los Magos eran los destinatarios de cartas que en el mes de noviembre, y sobre todo diciembre llenaban y llenan los buzos de España, cartas de niños que envían a Oriente, a un punto indeterminado pidiendo regalos, con la confianza ciega en los tres Magos que llegaran, están seguros, la noche del seis de enero a sus casas y esos deseos se harán realidad; pero para ello, saben que tienen que ser buenos, sino el juguete o el regalo se transforma en carbón.
A lo largo de la Navidad, en muchos hogares, se mantiene una entrañable tradición, al poner el Belén se pone la figura de los tres Magos en un lugar alejado del Portal de Belén, que a lo largo de los días de adviento y Navidad se van aproximando al lugar donde se encuentra la Sagrada Familia, llegando al Pesebre en la noche de Reyes, mientras se espera su visita al hogar, o durante la misma. Siendo la forma de esperar por algunos niños de tan ilustre visita.
Otra tradición relativa a los Magos de Oriente, y que sólo tiene este país, es la de poner en la noche del 5 al 6 de enero, cuando han acabado las Cabalgatas, en el salón de las casas o junto a las puertas y ventanas los zapatos limpios, lugar donde sus majestades depositaran sus regalos. Además de preparar un pequeño ágape para ellos, sus pajes y sus camellos. Que ilusionados preparan los más pequeños, ayudados por sus padres.
Pero hoy los Magos pueden no gozar de la popularidad que gozaron en el pasado. Su puesto va siendo ocupado por otro personaje importado de la cultura inglesa como es Papa Noel; un anciano regordete que reparte sus regalos la noche de Navidad, con lo que permite a los niños de disfrutar de su regalos todas las navidades, mientras los que traen los Magos sólo se pueden disfrutar desde el seis al siete de enero, día en el que suele reiniciarse el curso escolar.
Los Magos ocupan muy poco lugar en la Biblia apenas unos versículos que nos dicen que llegaron siguiendo una estrella, buscando al Rey de los Judíos que acababa de nacer, que le ofrecieron oro, incienso y mirra y que se volvieron a sus países de origen siguiendo otro camino, como un ángel los había mandado. Desaparecen del Evangelio para no volver a hablarse de ellos. Pero la cultura se ha inspirado en ellos para plasmar su imagen en grandes obras de arte: pintura o escultura, siendo su aventura, sin duda, uno de los primeros textos de nuestra historia: el Auto de los Reyes Magos.
Este blog nace con el propósito de contar historias en los que los Magos serán sus protagonistas con la intención de hacer que ellos vuelvan a ocupar el lugar que nunca debieron perder en el corazón de los ahora hombre, entonces niños, y de los ahora niños en la Navidad Española.
